miércoles, 6 de junio de 2012

La mente de un guerrero.


Dedicada al Único digno de todo honor,
a Aquel que me ha purificado como al oro en el fuego,
a Aquel que me ha enseñado a ser fuerte en la batalla
a Aquel que ha sido duro conmigo,
pero doy gracias, ha formado un verdadero hombre.
¡Gracias porque me has enseñado a confiar en ti!
¡Gracias porque una vez me quitaste lo bueno,
 porque querías darme lo mejor!
¡Gracias por tus misericordias, Señor!





Las  personas tenemos la mala costumbre de etiquetar lo que nos suceden en nuestra vida como buenas o malas, como éxitos o fracasos, cuando simplemente son lecciones, precisamente es por eso que estas lecciones son muchas veces desagradables, porque son como un camino que nunca habíamos contemplado, que, de no ser llevados a la fuerza como parte de un plan perfectamente orquestado, nunca cruzaríamos, ni tampoco aprenderíamos lo que tenemos que, todo esto, en función de convertirnos en las personas que estamos destinadas a ser. Dale gracias a Dios por los desiertos que te hace cruzar, para probar tu corazón, para que sepas lo que en realidad quieres.

¿Pero de qué depende cómo percibimos lo que nos sucede? Pues, de lo que hay en tu mente. Cuida lo que entra en tu mente; tus pensamientos se convertirán en actitudes, tus actitudes se convertirán en tus hábitos, tus hábitos se convertirán en tu carácter, y tu carácter finalmente se convertirá en tu destino. Como escribió Gandhi en su autobiografía (la cual recomiendo fuertemente lean). “No permitiré que nadie camine por mi mente con sus pies sucios. Los pensamientos son poderosos, no te permitas el lujo de albergar en tu cabeza pensamientos derrotistas, ¿no me crees? Déjame ser un poco más gráfico y drástico, los pensamientos son como pequeños embriones que crecen y crecen, poco a poco, hasta que toman vida propia. Rodéate de gente que te motiva, camina con gigantes, pero sobre todo, camina de la mano de Aquel que nunca ha perdido una batalla, Él levantará tu cabeza cuando las cosas parezcan difíciles.

La grandeza de tu vida es solamente un reflejo de la grandeza de tus pensamientos. Así es la mente de un guerrero.

 El que lea, entienda.

2 comentarios:

  1. ¡Excelente post, amigo mío! Qué alegría caminar al lado de un gigante como vos. Y tal alegría se multiplica cuando se trata de caminar al lado de Dios. Como dijo Darío: "¡Adelante en el vasto azur, siempre adelante!"

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    1. Gracias a usted por siempre liderar con su ejemplo, a influencias tan grandes en mi vida como la suya, es que cada día soy un poco mejor, y por supuesto, por el amor que Dios me tiene. ¡Gracias por sus palabras, amigo! :)

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