miércoles, 15 de agosto de 2012

Virtudes de un guerrero: acoge tus miedos.




Para que puedas tener éxito,
tu deseo por triunfar
debe ser más grande
que tu miedo a fracasar.
-Bill Cosby



Puedes aligerar tu carga en la vida, deshaciéndote de tus miedos. Piénsalo.




Lo que nos retiene en la vida es la arquitectura invisible del miedo. Nos hace permanecer en nuestras zonas de bienestar, que son, en realidad, los lugares menos seguros en los cuales vivir. De hecho, el mayor riesgo en la vida es el de no correr riesgos. Sin embargo, cada vez que hacemos aquello que tememos, recuperamos la fuerza que nos ha robado el miedo, porque nuestra fuerza reside del otro lado de nuestros temores.


El verdadero valor solo puede manifestarse cuando nos enfrentamos al miedo cara a cara; si no estás asustado, ¿cómo van a ser valerosos tus actos? Valor, es la única forma de vivir, ya que, la valentía no es algo que uno sienta. Es algo que uno demuestra.


No puede haber concesiones. Cada vez que asumimos el malestar que generan el crecimiento verdadero y la evolución, nos volvemos más libres. Cuantos más miedos afrontemos, más poder recuperaremos. De esta forma, nos volvemos no solamente valientes, sino poderosos, y lograremos vivir la vida de nuestros sueños.

martes, 7 de agosto de 2012

Virtudes de un guerrero: vive con amabilidad.



"Una parte de ser bondadoso consiste en
amar a las personas más de lo que merecen"
- Joseph Joubert.



Es importante recordar que, al igual que nuestras palabras son la expresión verbal de nuestros pensamientos, nuestras acciones son la manifestación de nuestras creencias. Ninguna acción, sin importar lo pequeña que sea, es insignificante. A eso se le llama: "el efecto mariposa".


La forma en la que tratamos a una sola persona define cómo tratamos a todo el mundo, incluidos nosotros mismos. Si somos desconfiados con los demás, somos desconfiados con nosotros mismos. Si somos crueles con los demás, seremos crueles con nosotros mismos. Si no podemos apreciar a quienes nos rodean, no nos apreciaremos a nosotros mismos. Es sencillo, uno no puede ofrecer ni mucho menos dar algo de lo que carece. ¿De qué careces tú? ¿Gratitud, amor confianza, respeto?


Con cada una de las personas que nos relacionamos, con todo lo que hacemos, debemos ser más amables de lo que se espera que seamos, más generosos de lo que se prevé. Gánate la admiración y el respeto de las personas con espectacular bondad. Si crees que ser afectuoso, amoroso, sensible y sincero son signos de vulnerabilidad, créeme, tú eres más débil de lo que piensas.


Cada instante experimentado frente a otro ser humano es una oportunidad de expresar nuestros más elevados valores y de influir en alguien con nuestra humanidad. Podemos lograr que el mundo sea mejor, no un día a la vez, mejor aún, persona a persona a la vez. Recuerda que hemos sido llamados a ser luz en las tinieblas.