miércoles, 23 de enero de 2013

El sermón del Jing Mei. (Evangelio apócrifo)


1 No existen límites en el universo, no traces los propios. 2 Ya que somos parte de la misma energía y procedemos de la misma Fuente. 3 Los únicos límites que existen son los de tu mente. Encerrado en la cárcel metafísica del ego no veneras el infinito. Nuestra mente está condicionada por la memoria, con prejuicios que enferman y órdenes del pasado que encadenan.


5 Bendito aquel que encuentra su propósito y hace lo que ama, puesto que está dulce e innegablemente condenado al éxito. 6 Que llegará cuando deba llegar: naturalmente. Porque lo que tiene que ser, será.



7 Bastan solamente cinco segundos de valor. Y creer que se puede.



Ciudad de Taipei, Enero 2013.




Nota aclaratoria: "Jing Mei" es el nombre del río que atraviesa ZhengDa. Mi universidad, mi Alma Máter.

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